REFLEXIÓN: EL DEPORTE, FUENTE DE VIRTUDES

Publicado: Miércoles, 24 Junio 2015

El desarrollo de la Copa América por estos días en Chile nos ha permitido observar el esfuerzo de los jugadores y la pasión de los hinchas. Sin embargo, el deporte más que una entretención puede transformarse en una verdadera fuente de virtudes y crecimiento integral cuando es asumido equilibradamente. De hecho cualquier actividad física permite a la persona descubrir sus propias capacidades y talentos, a conocerse a sí misma y enriquecer su existencia.

El deporte, al igual que las virtudes, requiere de la práctica permanente para lograr  una buena condición. Por ejemplo, la actividad física ayuda a crecer en disciplina interna, a tener un mayor dominio sobre sí mismo, y en disciplina externa, a responder a las exigencias de los demás; permite el desarrollo del sentido de justicia para competir con rectitud y el espíritu de cuerpo para respetar a los otros competidores; contribuye a cultivar el espíritu de sacrificio para dar lo máximo posible y a conocer los propios límites; fomenta la responsabilidad y perseverancia para conquistar los objetivos fijados. De esta manera resulta provechosa para toda persona la armonía entre deporte y virtudes.

Lo planteado anteriormente es esencial para el soldado puesto que “la dimensión física de la profesión militar se inscribe en el hecho cierto que la vida militar importa una gran resistencia humana en sus dimensiones física y sicológica”[1]. Por ello, junto a lo moral e intelectual, lo físico es uno de los aspectos que contribuyen a una vida integral del soldado; le dan el equilibrio entre el cuerpo, la mente y el espíritu. Por algo desde antiguo se dijo “orandum est ut sit mens sana in corpore sano”[2] (se debe orar para que se nos conceda una mente sana en cuerpo sano).

 

Texto escrito por el Capellán de la Escuela Militar, Mayor Claudio Verdugo Cavieres

 

[1] Ordenanza General del Ejército de Chile, 2006, 48.

[2] JUVENAL, Sátira X, 356.

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